El compromiso medioambiental de Ikea se traduce la filosofía que desarrolla en todas sus tiendas, como la implantación de las '3R' (reducir, reutilizar y reciclar), una gestión adecuada de residuos (separación de numerosos materiales como cartón, papel,madera, metal, vidrio, etc), y planes de formación y comunicación a todos sus trabajadores, que deben realizar una formación básica obligatoria en Medio Ambiente.
Además, la compañía también se encarga de la gestión de grupos de voluntarios, que se reúnen de forma periódica para ayudar al responsable de Medio Ambiente en sus tareas de concienciación y comunicación de valores ambientales, y trabaja en la reducción de emisiones de CO2: todas las tiendas realizan cada año un plan de ahorro energético para controlar al máximo los consumos de agua, luz y gas.